¿Activo o Pasivo?

En primer lugar empecemos definiendo activo y pasivo.  Activo: quien penetra, Pasivo: quien es penetrado.  Todo esto es a rasgos generales porque bien se puede ser las dos cosas o ninguna.

El otro tabú importante es que la imagen masculina se asocia con el pene y con el penetrar (ser activo). 

El placer relacionado con el ano es mirado como poco masculino y se relaciona con cierta posición femenina (pasiva) durante el acto sexual. Tanto el ano como la persona que esta siendo penetrada a su través pueden ser mucho más activos que aquellos que se autodenominan activos y esto aún cuando la penetración no sea un objetivo en sí mismo.

Muchos homosexuales varones se incomodan cuando se habla de esto o niegan dicha práctica en público respondiendo al estereotipo social por el cual el culo del varón es sagrado. 

Esto solo exterioriza la homofobia bien internalizada que impera entre los gays. 

Entonces si, como dice Jack Morin en su libro Anal Health and Pleasure, la aceptación de la propia homosexualidad estará relacionada con una mejor aceptación de las prácticas anales y pueden experimentar placer no al ser penetrados necesariamente, pero sí al ser lamidos, acariciados, etc. 

Cosa que muchos gays activos, o supuestamente activos, no se permiten. 

Los roles definidos existen sin embargo y no se es "mejor" o "peor" gay por ser solamente activos o pasivos. Ni, como piensan algunos, ser "versátil" es lo óptimo para ser gay. Puede que si o puede que no, pero eso depende de cada uno y no debiera haber reglas que se vuelvan prejuicio con el tiempo. 

Pasivo o activo son en definitiva términos técnicos de una práctica sexual que se "cargaron" prejuiciosamente a lo largo del tiempo. 

El "activo" -porque hay tipos activos en términos de penetración más pasivos que una puerta- disfruta de toda la imaginería del varón heterosexual cogedor. La vieja cuestión del poder y la dominación expresada en esa pregunta sobre los roles (tan hétero, tan gay...) 

¿Y quién es la mujer? Cuando la pregunta debiera ser cómo somos afectados por los roles que asumimos y de los que el pobre culo no tiene culpa siendo como es espacio de placer. 

O sea, ese culo penetrado, bien masculino, se asocia con lo femenino, lo pasivo, lo bajo, lo prohibido para el hombre y es en este punto donde la reivindicación del placer anal se vuelve subversivo... en definitiva el ano es lo más político que hay.

En todo caso y poniendo un punto de resumen, hacer lo que deseamos sin molestar a nuestra pareja no puede ser malo.  Seamos activos, pasivos, ambos o nada no tiene que influir en la relación de pareja, el amor no deja lugar a pensar en quien dará o quien recibirá, nada es malo, todo es bueno si lo sabemos utilizar.