| Un beso
prepara el ambiente para la experiencia sexual que vas a tener con tu compañero.
Si él besa mal, más vale que te olvides de él.
La clave para besar bien es usar los labios. Cuando se besa a alguien que contrae los labios se tiene la sensación que estar besando una estatua.
No tengas recelo de usar tu respiración. No hay nada más excitante que sentir la respiración caliente en el cuello o un soplo suave en el oído. Este tipo de juego leve con tu compañero es extremadamente sensual. A medida que vas avanzando lentamente, debes comenzar a usar la lengua. Recorre con ella los labios de él, mojándolos lentamente. Asegúrate que mojas los tuyos también para que estén suaves. No es muy agradable besar a alguien cuyos labios tienen la textura de lija.
Al comenzar las lenguadas, abre la boca ligeramente. Nada peor que una lenguada a alguien que abre la boca completamente y saca toda la lengua afuera. Da la impresión de que estás dando un lenguado a un caballo. Estás a besar y no a comer un BicMac :) Deja que tu compañero reciba la punta de tu lengua en la boca de él o al contrario. Prueba chupar ligeramente la lengua de él pero no con demasiada fuerza, para que él no sienta que le quieres arrancar la lengua. Prueba chupar o pellizcar levemente los labios de él. Siente la textura y suavidad de ellos con la lengua. ¡Sé creativo! Ten cuidado con los dientes. No es agradable dar un beso con lengua a alguien y sentir los dientes arañando el área alrededor de la boca. Cuando beses a alguien, hazlo como tú gustabas que alguien te bese a ti. Experimenta besar con los ojos abiertos: acrecienta una nueva perspectiva a la experiencia. Cuando besares otras partes del cuerpo de él procura sus áreas sensibles. Explora el cuerpo de él con los labios. Siente las respuestas de él: Él se pone tenso, apriétate con más fuerza, la respiración de él cambia, etc. Algunas
zonas sensibles más comunes son: el interior de los muslos, el ombligo
y claro, los pezones. Pero no todos gustan de ser tocados ahí, por
eso no exageres.
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