Crockings,
¿son peligrosos?




CROCKRING: Aro de metal o cuero que se coloca en el pene o alrededor de los testículos. 

Se piensa que los cockrings (Traducción literal: anillos para penes) son de uso exclusivo de sadomasoquistas y simpatizantes. Nada más lejos de la realidad. Y aunque los “leatherones” son los más fanáticos, sorprende saber la cantidad de gente que los utiliza.

Podemos asegurar que si se utilizan con cuidado no representan ningún peligro, y si te gustan, son un morbo añadido a tu vida sexual. Están especialmente diseñados para ayudar a mantener la erección durante las relaciones sexuales y a mucha gente le excita tener el pene y los testículos bien sujetos.

Como la mayoría de los juguetes sexuales, es bueno que experimentes por tu cuenta antes de usarlo con alguien más. Ante todo tienes que decidir que tipo de “anillo” prefieres; los de cuero se ajustan mejor que los de metal o plástico y son un pelín más caros.

Segundo, la talla. Uno muy pequeño puede que no se ajuste adecuadamente y cause algún problemilla si eres superdotado. Uno demasiado grande no apretará lo suficiente con lo cual no podrá cumplir su función (aparte de que queda ridículo).

Una vez que hayas elegido, relájate y practica como ponértelo. Asegúrate de estar en el “mood” adecuado, es decir, calentito pero no cachondo del todo (sin empalmar) y empieza metiendo primero los testículos, primero uno y después el otro y finalmente estrujas el pene a través del anillo. ¡Tranquilo! Es mucho más fácil de lo que parece pero hay que seguir los pasos uno por uno.

Cuando alcanzas la erección el anillo se aprieta y evita el retorno de la sangre, consiguiendo así que la erección sea más duradera.

El único peligro es que si usas uno muy apretado por mucho tiempo, el pene no se te baja tan fácilmente y puede doler un poco, en el peor de los casos. 

Así es que ya sabes, adórnatela sin miedo