Un masaje es lo mejor para "romper el hielo". La mayoría de las personas no se resiste a un masaje en la espalda.

Al hacer un masaje, ¡usa la yema de los dedos y no las puntas!. Si usas la punta de los dedos, parece que alguien está arañando la espalda de tu compañero y esto puede lastimar bastante, sobre todo si los músculos estuvieran tensos.

Cuando estuvieras haciendo un masaje en el cuello o la espalda, prueba deslizar los dedos a lo largo del cuello y del cuero cabelludo, a través del cabello hasta las sien al mismo tiempo que vas refregando en movimientos circulares. Es una experiencia única para muchas personas y se siente muy bien.

Cuando tu compañero estuviera acostado de espaldas y tú masajearas su espalda, en especial los músculos a lo largo de su columna, vira tu mano para un lado de modo que la palma se asiente en uno de los lados de la columna y la yema de los dedos se asiente del otro lado. Después, coloca la otra mano por encima (de la otra mano) y aplica un     poco de presión a medida que lo masajeas con movimientos circulares. Esto tranquiliza mucho porque la mayor parte de la tensión es acumulada en los hombros y la columna.

Experimenta ir moviendo las manos para la parte de abajo de la columna. Si él todavía no esta excitado, entonces, a medida que te vas aproximando a las nalgas, es probable que sí quede.

Si tuvieras resistencia y te apetece, puedes refregar sus piernas. Comienza por los pies a lo largo del interior de los muslos aproximándote lo más posible a la zona pubica sin tocarle. Es una excelente manera de jugar con él y crear tensión sexual.

Puedes probar hacer masajes con toques ligeros de los dedos, a no ser que él tenga cosquillas, entonces es probable que el masaje se torne algo muy divertido :)

Deslizar los dedos suavemente por la espalda, por el interior de los muslos, por debajo de los brazos o por el costado del pecho, con certeza que lo va a hacer respirar más rápidamente. Un besito o una lamida aquí y allí ayudan bastante.

No tengas miedo de explorar el cuerpo de él. Es una buena manera de evaluar sus reacciones. Un masaje bien dado y sensual puede ser el inicio de una optima sesión de sexo apasionado y fogoso.