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La impotencia puede ser clasificada en dos tipos, según su persistencia. Entre ellas, la temporal es el resultado de cuadros de ansiedad, donde la preocupación por el rendimiento sexual se entrecruza entre pensamientos y entorpece una señora y erguida erección – valga la redundancia. Si sientes que estás metido en este caso, el que hables con tu pareja, busques asesoramiento y tomes con calma cualquier situación de stress, podrán reducir las probabilidades de tener “el bicho muerto”. A punto, mejor Lograr y mantener una erección es por lejos una meta sexual recurrente. Fisiológicamente, aquí intervienen dos cuerpos cilíndricos a los lados de tu pene (cuerpos cavernosos), los que reciben un caudal de sangre que provoca el engrosamiento –y consigo la suba- en la dimensión del pene. Es un “mar de sangre” que brota por estimulaciones sexuales, y donde el cerebro interviene relajando los músculos de los vasos sanguíneos, permitiendo así el pase liberador que provoca la erección. Las preocupaciones, tensiones, el stress y la ansiedad pueden afectar cualquier erección; ya que desvían la atención puesta desde el cerebro para relajar los músculos; siendo en vano cualquier estimulación que estén intentando provocarte. Ten en cuenta, las erecciones dependen de nervios, circulación, presión sanguínea y qué tienes en mente en ese mismo instante. Entre las causas físicas es común notar entre hombres maduros ciertos problemas en la circulación, efectos relacionados al consumo de medicamentos y hasta drogas recreacionales (cocaína, éxtasis) entre adolescentes y jóvenes adultos. Muchas veces, se presenta como síntoma de problemas circulatorios, enfermedades cardíacas y hasta diabetes. Y entre los motivos psicológicos se notan problemas en la pareja –más aún si el problema afecta a sólo uno de ellos o la masturbación acaba siendo más protagonista que el sexo mismo- el cansancio, stress, culpa, falta de atracción y hasta asuntos pendientes en la resolución de la sexualidad. Eyaculación Precoz No hay causas exactas que expliquen esta disfunción sexual, pero un corto tratamiento con antidepresivos es de buena ayuda. La alternativa de terapia y asesoramiento médico serán efectivos, junto a una serie de ejercicios y técnicas que prolongan la erección. Demasiado tiempo Puede parecerte desopilante, pero esta probabilidad también existe. La falta de “no concretar el coito” también es un problema para muchos hombres, en especial para aquellos que se quejan en no llegar al clímax al cabo de su encuentro íntimo, o que la erección dure tanto que ya cause problemas. ¿Soluciones? Un baño de agua fría, tal vez. |