El portal de tus estrellas

inicio  > Reportajes
Adictos al chat 

Una encuesta reciente sobre hábitos de cibersexo realizada en los Estados Unidos indica que sobre un 6,5% de los usuarios masculinos de internet demuestran comportamientos compulsivos que afectan a sus relaciones fuera de la red.  Analizamos todos los rincones de las charlas online, descubrimos sus secretos para los novatos y te ayudamos a superarlo si te sientes "enganchado". 

La encuesta señala que este tipo de usuarios se conecta al día una media de 5,7 horas por semana.  Entre los entrevistados destaca que la mayoría de los sitios que visitan en la red son chats de sexo o páginas pornográficas, y al mismo tiempo han demostrado una menor actividad sexual con sus parejas reales al perder el estímulo erótico fuera de la red. 

Se trata de datos sociológicos, ya que no se considera oficialmente como una adicción y no existe un tratamiento.  En un fenómeno reciente que se define como un "comportamiento sexual fuera de control". 

Otras consecuencias son el acostarse muy tarde por las noches, afectando a los que madrugan para trabajar, el mentir sobre el verdadero uso que dan a internet, y el tener dificultades económicas a causa del abuso de las lineas telefónicas y de los servicios de pago. 

Para quienes sean conscientes de su adicción y se vean incapaces de cambiar de hábitos, la mejor solución es acudir a un terapeuta si no se encuentra un amigo leal dispuesto a ayudar.   Eso sí, la mayoría de las veces se soluciona estableciendo un orden de prioridades y saliendo a la calle en busca de aventuras. 

En lo que al tema gay se refiere, los chats han supuesto uno de los principales motores de la expansión de internet en la comunidad homosexual.  Aunque su éxito no ha repercutido en un descenso de afluencia a los locales de ambiente, la facilidad con la que se permite establecer relaciones, ya sean esporádicas o duraderas, ha llevado a muchos a adentrarse en la red de redes con la esperanza de encontrar si no una media naranja, al menos uno de sus gajos. 
 

¿Y eso que es? 
CHAT Así es como se conoce popularmente al IRC (Internet Relay Chat - Charla interactiva en Internet). 
        Es el lugar donde pueden reunirse múltiples usuarios simultáneamente para mantener una charla informal por escrito en tiempo real.  Se accede a ellos a través de una página web que preste este servicio, o bien mediante un programa cliente IRC.  Los canales o salas son los grupos en que se reúnen los usuarios para hablar y pueden estar clasificados según edades, áreas geográficas, idiomas o intereses.  Existen multitud de redes IRC en el mundo, y agrupan a miles de usuarios con diferentes arquitecturas y sistemas operativos, por eso son necesarios, los programas clientes para poder establecer una charla online.  El software y manuales de asistencia de éstos se encuentran disponibles de forma gratuita en la red, aunque un sistema alternativo de charla para quienes no se entienden bien con la informática es el acceso a través de páginas webs.  Es así precisamente como se popularizó mayoritariamente el chat, ya que no requiere de ninguna instalación adicional y su uso es mucho más sencillo.
Se abre el ciber-armario 

El chat se ha convertido en un instrumento ya no de comunicación sino de relación y vinculación especialmente apreciado por homosexuales de pueblos y ciudades pequeñas donde no existe una población gay abiertamente reconocida. 

También para gays maduros, adolescentes, casados o en el armario por un motivo u otro, los chats son vías de escape mucho más significativas que para quienes ya viven su homosexualidad abiertamente o tienen oportunidades de ligar por otros medios.  El sistema de charla online ha sustituido, aunque no eliminado, el clásico anuncio de contacto en prensa, ya que resulta mucho más inmediato y te permite conocer mejor a tu interlocutor. 

Consecuencias 

Los más afortunados sin duda son quienes han encontrado en la red su pareja ideal, un polvo satisfactorio, una migo o un tesoro.  Precisamente el potencial de internet es su capacidad para conectar con gente que comparte tus mismos gustos ya sean dentro o fuera de la cama.  Pero no es tan sencillo, ya que puedes toparte por medio con cualquiera, hay freaks para todos los gustos, amantes indeseados y resentidos que te acosan primero y amenazan después, acomplejados mentirosos que nada se parecen a como decían ser, etc, etc, etc...  También puedes encontrarte con conocidos, aunque en principio no los reconozcas a vista de nick, y llegado el caso puedes descubrir que has quedado para follar con el mejor amigo de tu novio o tener una sesión de cibersexo sin saberlo con tu hermano. 

Es lógico pues que la cantidad de experiencias que te puede deparar un chat si eres lo bastante osado, provoque en muchos ese comportamiento adictivo.  Sobre todo para quienes trabajan con ordenadores, trabajan desde casa o no trabajan en absoluto y por lo tanto tienen demasiado tiempo libre como para engancharse a cualquier cosa, mejor esto que el juego o las drogas, supongo. 
El tema, eso sí, toma un cariz más serio cuando repercute en comportamientos cotidianos, como pérdida de eficacia en el trabajo, abandono de las tareas cotidianas, alejamiento de amigos y familia, elevadas facturas telefónicas, disminución del apetito afectivo/erótico por la pareja o modificación de los hábitos sexuales en general.  Sin mencionar el permanente estado de excitación nerviosa que conlleva el pasar demasiado tiempo frente al ordenador, sorteando las consecutivas deficiencias técnicas, intentando atender varias conversaciones a la vez, preparando un posible encuentro con un desconocido y sintiéndote culpable por todo ello porque sabes que no te conduce a nada bueno.  Como para perder los nervios. 
 

Para novatos 
  1. Prueba varios chats hasta encontrar aquel que mejor se adapte a tus intereses y preferencias.
  2. Elige un nick al mismo tiempo llamativo y descriptivo.  Puedes usar siempre el mismo o no, dependerá de tus intenciones.
  3. Saluda en la sala general y contesta siempre cortésmente a las llamadas privadas, tanto si te interesan como si no.
  4. Si quieres hablar con alguien en especial abre un privado, saluda y pregunta si está ocupado.
  5. Escribe en minúscula.  Las mayúsculas significan que estás hablando a gritos.
  6. Por seguridad, evita ofrecer públicamente datos personales privados como tu dirección o la IP de tu ordenador.
  7. Una manera de mantener el contacto es intercambiando direcciones de email.  Da tu teléfono solo cuando vayas a quedar en firme con alguien para conoceros.
  8. Procura no mentir en tu descripción.  Todo el mundo exagera un poco pero dentro de ciertos límites.
  9. Ten una foto tuya a mano y ofrécela solo a cambio de la de tu interlocutor.  Es casi imprescindible para que la cita sea un éxito.
  10. Despediste siempre, procura dejar buen sabor de boca.  Nunca sabes con quien vas a volver a coincidir en la próxima sesión.
Amor sin primera vista 

Una vez cumplimentados los primeros requisitos de cualquier conversación corriente nadie sabe lo que el destino nos depara.  Lo cierto es que se puede terminar hasta las narices de repetir esos primeros pasos protocolarios de descripción, antes de conectar por fin con alguien con quien poder hablar de algo más. 

Seria muy reduccionista decir que la mayoría busca en los chats sexo rápido y esporádico, esta es quizá la ultima fiebre, pero no la predominante.  Son muchos los que han encontrado en el chat algo más o mucho más.  Algunos se han integrado en un circulo de amigos con los que conversan a diario y con los que comparten aficiones e intereses, sin necesariamente descartar el sexo. 

Eso es lo que ha ocurrido por ejemplo con los osos, un colectivo que debe buena parte de su auge en España a una ferviente actividad en internet entorno a canales de chats y que se han trasladado a la calle con periódicas quedadas en distintas ciudades. 

Y también existe el amor, ¿por qué no? Lo que empezó como una charla fortuita en una tarde de lluvia entre dos chichos separados por cientos de kilómetros se ha convertido en muchos casos en los cimientos de una pareja estable que ha sido capaz de trasladar la intimidad cibernética al amor en carne y hueso, aunque a lo mejor hayan tardado meses en verse las caras.  Ya se sabe que la conexión interior es mucho más importante que la exterior.  Nunca pierdas la esperanza. 
- 
- 
 

¿Estás enganchado? 
  1. ¿No puedes dejar pasar un día sin al menos una hora de cibercharla?
  2. ¿No te conformas con una sino que simultáneas varias salas de chat al mismo tiempo?
  3. ¿Eres capaz de mantener más de cinco conversaciones privadas en paralelo?
  4. ¿Tienes un chat abierto mientras navegas o trabajas en cualquier otro programa de tu ordenador?
  5. ¿Hace siglos que no sales a ligar porque prefieres hacerlo desde la comodidad de tu casa?
  6. ¿Te quedas en la oficina haciendo horas extras para chatear a solas cuando se han ido todos?
  7. ¿Te han llamado la atención tus jefes o tu pareja te reclama más atención por chatear demasiado?
  8. ¿Te metes en cualquier cibercafé que encuentres a tu paso antes que ir al cine o salir de copas?
  9. ¿No dejas de encontrarte siempre con los mismos tíos en el chat día tras día?
  10. ¿Quedas con los amigos en el chat en lugar de hacerlo en cualquier otro sitio?
Decepciones 

La seguridad que ofrece el poder conocer gente a incluso ligar sin salir de casa es lo que lleva a muchos a refugiarse tras un nick.  Cada cual tiene su complejo o sus reservas, es por ello que los chats no hacen sino incidir en la consolidada y aún creciente individualización de nuestra sociedad.  Este aislamiento, se incrementa aún más debido a una característica novedosa en esta clase de relaciones:  el anonimato. 

Son muchos los que se toman en serio las charlas online, que se comprometen a llevar adelante un encuentro aunque la cita final resulte decepcionante.  Pero son también cada vez más los que acuden al mismo como mero pasatiempos informal, empleándolo para un disfrute personal e intimo que nunca es compartido.  Desde su inicio, todo el que ha chateado ha mentido alguna vez ha jugado a ser otro, ha cambiado de sexo, se ha quitado años y kilos, ha fantaseado con prácticas que nunca llevaría a cabo o ha suplantado la personalidad de algún conocido.  Siempre que no se haga daño a nadie, éstas son experiencias, a las que resulta muy difícil resistirse.  El problema surge cuando estas mentiras son la norma imperante. 
Quien más quien menos, todos hemos sufrido plantones -y me atrevería a decir que los hemos dado en alguna ocasión-, una práctica cada vez más extendida precisamente por la cobarde seguridad del anonimato, que envilece un medio de interrelación con tanto potencial como el chat.  Por eso, antes de cerrar una cita es importante atar bien el mayor número de cabos sueltos posibles, intercambiar direcciones de e-mail, fotos e incluso teléfonos, como garantía de un mínimo compromiso.  Aún así, cualquier cosa puede ocurrir. 
 

Diccionario 

CAER(SE) 
Cuando el programa te echa del chat sin aviso previo.  El pan nuestro de cada día. 
CAM 
Se indica para buscar conversación mediante cámaras digitales. 
CIBER 
Tiene dos acepciones: 1.-Estoy en un ciber(café).  2.-Busco ciber(sexo). En este caso cada usuario calienta al otro mediante frases lascivas y calenturientas. 
COLGAR(SE) 
Tienes tantas conversaciones abiertas que tu ordenador no puede más y se harta. Reinicia. 
MEDIDAS 
Tarde o temprano tendrás que darlas y pedirlas en tu conversación con un desconocido.  El orden habitual es edad/altura/peso/rabo.  Después puedes añadir lo que quieras como color de ojos y pelo, vello, piercings, tatuajes, preferencias y demás. 
PRIVADO 
Al margen de las conversaciones generales de grupo puedes hablar a solas con quien tu quieras sin que nadie os moleste. 
SALAS 
Grupos temáticos, geográficos o circunstanciales en que se divide cada chat.

 
Cuéntanos tu historia 
Queremos hacer una recopilación de anécdotas ocurridas en el chat y necesitamos tu ayuda.  Mándanos las historias más divertidas, terribles, curiosas o entrañables que te hayan pasado chateando.  Hazlo con un correo a:  freshmenweb@eresmas.com
 
 
 Reportaje realizado por FreshMenweb.com