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Salir
del armario a familiares y amigos es probablemente una de las decisiones
más importantes en la vida de todo gay. Con respecto a ello se pueden
dar dos noticias: una buena y una mala. La buena es que PUEDE HACERSE y
que es menos traumático de lo que los gays nos imaginamos o nos
han hecho imaginar. No conozco (aún) a nadie que haya salido del
armario y que haya tenido una experiencia peliculera (con llantos, gritos,
expulsiones del hogar, o las peores pesadillas que se puedan tener).
La
mala noticia es que es un proceso que no tiene fin. La orientación
sexual deja de ser algo importante cuando se puede dejar de hablar de ella.
El peor trago para todos nosotros es la familia, pero no es el único.
Toda la vida se tiene que estar 'saliendo del armario' a la gente que consideramos
importante en nuestras vidas.
Todos
hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas esa angustia no
siempre justificada. Por eso voy a tratar de dar algunas claves que considero
de sentido común. Por supuesto, eres bien libre de hacer lo que
te parezca. Creo que a mi me habrían venido bien estas 'guías'
cuando me llegó el momento. No son consejos ni verdades absolutas.
Usa de mis palabras lo que puedas necesitar y lo que no... ¡tíralo!
DECÁLOGO
1.
No hacer una catástrofe del asunto.
No
puedes saber la reacción que va a tener la gente una vez que 'salgas
del armario'. La reacción puede ser buena o mala, pero tú
no eres dios y no puedes conocerla previamente. La gente muchas veces sorprende:
puede que se encuentre enfadada o avergonzada, pero también caben
reacciones de sorpresa, de orgullo por tener un hijo, hermano, o amigo
gay o lesbiana, e incluso el alivio de que por fin los hagas partícipes
de algo que intuían...
2.-
Realiza una prueba.
Prepara
una situación relativamente 'manejable' que te sirva de referencia
para futuras 'salidas'. Por ejemplo, una buena forma es 'salir' a tu mejor
amigo o amiga. Creo que no tiene sentido mantener una amistad profunda
si no se comparte una parte tan importante de tu vida, por lo que tal vez
merezca la pena empezar por ahí. Además, el amigo puede servir
como un pilar o apoyo fundamental para futuras 'salidas'. Díle que
tienes que quedar para contarle un aspecto esencial y a la vez complicado
de tu vida (o de tu sexualidad) que deseas compartir con él o ella
(así se hará una idea de por dónde vas). Observa su
reacción. Si se muestra receptivo y con ganas de conocerlo, continúa.
Si se muestra esquivo o trata de evitar la situación, tal vez merezca
la pena intentar con otra persona (¡o incluso cambiar de amigos!).
3.-
Observa las reacciones de los demás.
Si
la gente reacciona airadamente o de manera agresiva, o no desea escuchar
lo que estás contando, no continúes. Están en su derecho
de no querer escuchar. Sobre todo, no te pongas a su nivel. Si gritan no
grites, si se alteran y se encolerizan, no hagas lo mismo. Gritar no es
una buena manera de mantener la mente clara y firme, que es precisamente
lo que necesitas en un momento así.
4.-
¿Familia o amigos primero?
Es
una decisión personal. Hay quien ha empezado por su mejor amigo
porque ha entendido que, de otro modo, la amistad no tendría valor,
al ser insincera. Pero también conozco a gente que empezó
por su familia, porque ha entendido que los que lo han traído al
mundo debían estar en mejores condiciones de comprenderlo y aceptarlo.
Otros lo hicieron con un hermano o hermana que después ayudaron
cuando llegó el momento de contárselo a los padres.
5.-
¿Cómo sacar el tema?
Ejem...
Parece complicado ¿verdad? Pero puedo darte varias opciones. Puedes
plantearlo como te he dicho antes, como algo más o menos formal...
'Tenemos que hablar de algo importante'... pero en la mayoría de
los casos que conozco ha surgido 'espontáneamente'. Por ejemplo,
una amiga se lo contó a su madre a raiz de un programa de tv. En
el programa salían dos lesbianas contando su vida y su madre hizo
el típico comentario de: 'mira estas dos... menos mal que tú
no eres tortillera... porque tú no eres... ¿verdad?...' El
silencio de la respuesta actuó como la chispa de una conversación
difícil pero muy fructífera.
6.-
¿A quiénes debo contárselo?
En
esto no puedo responderte. Cada cual ha de diseñarse la vida que,
como gay, desea tener. Tengo amigos que sólo se lo han contado a
su hermana. Otros a familiares y amigos pero mantienen su vida laboral
completamente 'en el armario'. Y finalmente sólo unos pocos han
salido en todas las esferas de la vida...
También
he de decirte que tu seguridad es lo primero, y es necesario aplicar el
sentido común. Por ejemplo, si entre tus amigos cuentas cabezas
rapados, ejem..., no creo que sea muy buena idea contarle tus preferencias
sexuales. Además, aunque las cosas están cambiando, los sentimientos
homófobos siguen existiendo. Hay veces en que conviene 'pasar por'
heterosexual, sobre todo en aquellos casos en que pudiera peligrar tu integridad
física o tu propia vida. Como dice mi madre, todos los héroes
están enterrados...
7.-
Ayuda
Si
necesitas ayuda búscala y pídela. Has dado ya un paso interesándote
por el contenido de esta mini guía, pero tal vez requieras ayuda
profesional. En la red aparecen listados de las asociaciones gays más
representativas. Todas ellas suelen tener consultorios o asesorías
psicológicas que, en un momento dado, pueden ser de una inestimable
ayuda, más que nada porque están acostumbradas a ver estos
temas un día sí y el otro... ¡también!. Si no
tienes una cerca, hay teléfonos de información (por ejemplo,
el infogay) donde te pueden aconsejar. Te podría decir también
que fueras a un psicólogo si lo necesitas, pero sería bueno
que te informaras antes de la opinión del mismo acerca de la homosexualidad,
no vaya a ser que intente 'curarte' (salvo, claro está, que tú
creas que tiene 'cura').
También
hay algunos libros que pueden ser de autoayuda, aunque la mayoría
están en inglés y no están traducidos. Terry Sanderson
(The other way press) tiene títulos muy buenos y trata muchos problemas
de la vida gay, desde la salida del armario hasta cómo hacer que
las relaciones gays funcionen. De hecho, me he inspirado en uno de sus
libros ('Assertively Gay: how to build gay self-esteem') para algunas partes
de este mensaje. Y ya sabes que en internet... hay de todo.
Otros
libros que podrían serte de utilidad son los que tratan de elevar
la autoestima o mejorar tu vida psicológica en general, como 'Tus
zonas erróneas' de Dyer.
También
puedes 'chatear' o explicar tu caso en un grupo de noticias, especialmente
en es.charla.gay-lesbiana. Comunicar y sacar lo que tienes dentro siempre
ayuda. El anonimato puede contribuir a que lo hagas sin tapujos.
8.-
Motivos.
Examina
los motivos que tienes para 'salir del armario'. Saber por qué quieres
hacer las cosas puede ser de gran ayuda. Con ello quiero decir que no es
lo mismo 'salir' a tus padres porque quieres reprocharles o culparles de
algo, que hacerlo porque deseas mejorar tu relación con ellos. Lo
mismo puede decirse de tus amigos.
Sobre
todo TÓMATE TU TIEMPO. Supongo que has esperado mucho hasta llegar
a esta situación. A todo gay le llega antes o después 'esa
necesidad' de tener que agarrar su vida por los cuernos y hacer algo en
lo que respecta a su sexualidad. No pasa nada por esperar unos días,
unas semanas o incluso algunos meses más, pensando acerca de uno
mismo y acerca de todos los riesgos, pros y contras que puede conllevar
el adoptar determinadas decisiones. Sobre todo es importante que te sientes
a pensar acerca de lo que puede ocurrir llegada la situación, a
fin de estar 'preparado' (para lo bueno y para lo malo) teniendo presente
que es absurdo e inútil preocuparse por las cosas que no puedes
controlar (como el comportamiento que vayan a tener los demás).
9.-
Llegado el momento.
Como
comprenderás, no puedo responder a esa pregunta. Cada persona es
un mundo, y cada 'salida' es distinta. Depende de tu edad y circunstancias.
Sin embargo, algunas personas, como dice Terry Sanders, se han encontrado
con las siguientes respuestas:
-
a) 'Nos
dices esto para hacernos daño'
Ante
esta situación ayuda el saber los motivos por los que lo haces.
Si éstos son sinceros y basados en el amor, la mayoría de
la gente debería estar en condiciones de comprender el dolor por
el que estás pasando (al menos con el tiempo). Si no lo hacen, a
lo mejor son ellos los que deberían pedir ayuda.
-
b) 'Seguro
que es sólo una fase. Se te pasará cuando conozcas a la chica
adecuada.'
De
ti depende rebatir este argumento y dejar claro que no aceptas lo de la
'fase' y que no es algo pasajero. A veces conviene una cierta firmeza y
convencimiento.
-
c) '¡Ay
Señor! ¿qué hemos hecho mal? ¿en qué
nos hemos equivocado, Dios mío?'
Trata
de ser responsable del hecho de ser gay. Hay tantas teorías acerca
de las causas de la homosexualidad como autores consultados. Ya sabes:
desde el padre ausente hasta la genética. Conocer unas cuantas y
dejar claro que no se saben las causas concretas, puede evitar que tus
padres se culpen de algo por lo que no deberían culparse.
-
d) 'Cogerás
el SIDA'
Ejem...
Tus padres y amigos pueden ser informados y educados de la misma forma
en que ellos lo han hecho contigo. Es un buen momento para consultar el
'cómo tener sexo seguro' o las estadísticas de contagios
del VIH. Quien controla la información controla el mundo...
-
e) 'Es
un pecado... es antinatura... irás al infierno'
Pues
sí... aún se escuchan cosas de este estilo, por muy cercanos
que estemos del tercer milenio. Ante ello, el conocimiento es siempre la
solución. Si eres creyente y tu religión se opone a la homosexualidad,
hay grupos religiosos que intentan ofrecer apoyo espiritual e interpretaciones
modernas acerca de la supuesta prohibición de la homofilia.
-
f) 'No
podemos entenderlo. No nos cabe en la cabeza que dos hombres puedan hacer
ESO'
Es,
tal vez, algo contra lo que tú no puedes hacer nada, pues se trata
de sentimientos y prejuicios, fruto del adoctrinamiento de años...
Para que te hagas una idea es como si tú te realizaras una representación
de tus padres haciendo el amor de manera 'salvaje'. Parece que cuesta hacerse
a la idea, ¿no?.
Y es
que la homosexualidad es parte de lo que tú eres, pero también
una parte muy íntima y secreta de tu persona. Igual que no darías
detalles de tus relaciones si éstas fueran heterosexuales, no tienes
por qué darlos de tus relaciones homosexuales. Eso queda para la
privacidad de cada persona (al menos, desde mi punto de vista... cada cual
sabe lo que es su intimidad).
Lo único
que puedes hacer es intentar desmontar sus demonios acerca de la homosexualidad,
aportando claridad e imágenes positivas: desde la infinita lista
de gays a lo largo de la historia hasta alguna de las películas
modernas que abordan el tema de manera desenfadada y sin hacer un drama
del asunto. También suele haber grupos de apoyo a padres en las
asociaciones.
Recuerda
que si no aceptan... en último término es cosa SUYA. Les
corresponde a ELLOS cambiar su visión. No a ti.
10.-
SUERTE |