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(Desde
FreshMen web no te aconsejamos esta práctica de ligue pero por si te gusta o te
vas a iniciar aquí te dejamos unos consejos para tu seguridad)
Consejos
para tu seguridad.
Estas recomendaciones que te
ofrecemos son fruto de las observaciones y experiencias que se han podido
constatar. Casi nunca en las áreas de cruising suele haber
problemas, pero ocasionalmente pueden surgir situaciones en las que es mejor
no verse involucrados. Si puedes, sigue estas pautas sencillas de memorizar que
se resumen en tres etapas: primero, evita los riesgos; si no hay más
remedio, actúa con determinación; finalmente, fomenta con tu actitud que
no vuelva a pasar.
Evita los riesgos:
- Es mejor ir a ligar con tu pareja o un amigo. Es más seguro y
entretenido.
- Si estás solo o quieres estarlo, sé muy observador y prevenido.
- Recuerda que para ligar no te hace falta en tus bolsillos más que el DNI, un
billete pequeño ( a veces un ladrón te deja en paz si llevas algo, aunque
sea poco ), condones, crema y pañuelos de papel. Si sufres algún episodio de
delincuencia es mejor que no lleves otras cosas que puedan hacerte más
trastorno. La llave del coche, el teléfono móvil y algunos otros objetos,
puedes tenerlos ocultos en otro lugar de tu ropa.
- Si la zona por la que estás tiene ramales de cualquier tipo sin
salida fácil o con obstáculos poco salvables asegúrate antes de entrar en
ellos.
- Si no estás ágil o no te enfrentarías a una situación comprometida, ten
también un buen silbato en el bolsillo para descolocar a un
contrario que no lo espera y avisar a amigos o transeúntes. No lleves nunca
armas ni sprays prohibidos: la ley puede volverse contra ti y no contra tu
agresor. Si prefieres optar por esta protección, consulta antes el vigente Reglamento
de Armas y la lista de sprays homologados y autorizados por el Ministerio de
Sanidad y Consumo, o sus equivalentes en el país en el que te encuentres o por
el que preveas viajar. En España son muy pocos modelos los legales.
- La mejor defensa es la prevención: acostumbra los ojos a la oscuridad
cuando haya contraluces fuertes, camina con decisión, mira lejos, en todas
direcciones, incluida tu zaga, con suficiencia y autoseguridad, y desconfíando
de todo lo que te parezca demasiado fácil o demasiado bonito.
- La parte más segura para andar, por ejemplo en una calle o paseo oscuro, es
el eje central. Nunca los márgenes, donde es más fácil ser sorprendido.
- Tu vista no tiene un ángulo de 300º como algunas aves. Suple los ángulos
muertos con el oído, las prolongaciones de las sombras, los reflejos en otras
superficies o las miradas de quienes te cruzas de frente. Así podrás saber sin
aparentar miedo ni volver insistentemente la cabeza si alguien te sigue sin
buenas intenciones.
- Si lo que deseas es una relación libre y gratuita, asegúrate de ello
antes de iniciarla, incluso aunque te la ofrezcan reiteradamente. Luego puedes
tener problemas. Presta especial atención a esto si físicamente no estás muy
bien o tienes edad muy avanzada y tu interlocutor es muy joven o muy decidido o
está muy cuidado, o todo a la vez. Se dan casos también de prostitutas y
chaperos que, aprovechando que dos o más tíos están follando en alguna cruising
area, se introducen entre ellos sin advertir que luego van a pedir una
contraprestación económica.
- Cuando tu sentido común detecte alguna situación que pueda presentar
indicios de ser irregular, sé prevenido. Anticípate. Utiliza la cabeza. Toma
nota de marca, modelo, color y matrícula de cualquier vehículo que te
infunda alguna sospecha razonable, o incluso de los rasgos de las personas. En
caso de sufrir un ulterior ataque, seguramente nadie de tus agresores reparará
en un simple papel. Pero sí lo podrás hacer tú o las autoridades que te
encuentren. Lo mismo puedes hacer si te diriges a una primera cita en un
domicilio particular, del que puedes registrar, por ejemplo entre la documentación
de tu coche, la situación, fecha y hora.
- Es bueno que dispongas de un olfato especial para detectar las posibles
situaciones en que puede haber riesgo de ser víctima de algún tipo de
delincuencia. Ello no es fácil ni tiene reglas muy fijas, sin embargo la
experiencia te hará con los años un experto en detectar al que acude a una
zona de ligue con propósitos distintos del de follar distendidamente o conocer
chicos nuevos. Sucede además que ciertas miradas o comportamientos propios del protocolo
para ligar se parecen o se confunden con alguna de las técnicas que emplean
los homófobos violentos o los simples ladrones para engatusar a sus objetivos.
Sólo para que te sirva de orientación, te damos algunas pistas:
- No confundas unas
caricias traseras con un querer aligerarte de tu cartera del bolsillo del
pantalón.
- No es lo mismo -en el
caso de que te gusten los tríos, cuartetos etc- unas miradas o señas para que
se una al grupo que formas con tu recién conocido un tercero o sucesivos chicos
calientes, que piques en un gancho atractivo para que te
relajes y desvistas al que se acercarán después uno o dos previamente
compinchados para robarte o golpearte. Esta técnica se ha detectado
mayoritariamente entre jovencitos de origen magrebí en las ciudades en que son
más abundantes.
- No es el mismo el que, una
vez ligado, te ofrece con naturalidad continuar en un sitio más
tranquilo, más apartado o en el coche o vivienda, que el que insiste
extrañamente en esa posibilidad para delinquir solo o en compañía de
otros en un lugar distante o que sólo él controla.
- Los gays, estadísticamente,
vamos a ligar normalmente solos o con un amigo o pareja. Salvo algunas tertulias
que se forman para pasar el rato entre conocidos, es rara la agrupación de tres
o más. Además, el caminar suele ser despreocupado, errante, variable y la
mirada claramente cómplice. Si ves que un grupo numeroso irrumpe en una
zona de ligue, con dirección y paso muy determinados y además no te constan
datos favorables, desconfía por defecto.
Si no hay más remedio, actúa con determinación:
- Aunque algunas agresiones homófobas
están planeadas y responden siempre al mismo perfil típico ( lo
habitual son grupos de tres a seis varones de entre dieciséis y veinte años
con un grado medio de alcoholemia, de nivel socioeconómico y cultural
medio-bajo, que actúan golpeando sin armas entre las cuatro y las seis de la
madrugada de viernes y sábados en parques céntricos ), muchas veces son espontáneas
y guardan a veces relación con alguna provocación del agredido. Y por
tanto, son evitables.
- No entres al trapo si te insultan o comentan en voz alta detalles de tu
modo de andar, vestir o cuidar tu aspecto. Pide disculpas si tienes un tropiezo
o descuido accidental con un grupo así. Lo que en principio es una simple
interpelación ofensiva puede convertirse, si no la toleras ni la obvias con la
indiferencia, en la excusa perfecta para que comience un delito del que serás
la parte menos favorecida.
- Si notas que un grupo de las características descritas va a entrar en tu
radio de acción con presuntas malas maneras, toma otra dirección discreta y rápidamente,
pero con aplomo. Busca la cercanía de otras personas, de calles con tráfico,
de locales abiertos, de paradas de taxis, el interior de tu vehículo... Evita a
toda costa la confrontación.
- Si, por las características del lugar, es inevitable toparse con los
agresores y no puedes huir ni interponer con ellos alguna barrera física, retén
su número y rasgos, determina de un vistazo qué pretenden y con qué: es muy
diferente que vayan a robarte con un arma o con intimidación física a que
simplemente quieran dar palizas a maricones. Lo primero puede finalizar
entregando lo que de valor se lleve, mientras que lo segundo es más
irresoluble.
- Si eres golpeado y no conoces técnicas de autodefensa o evasión, es mejor
que no te crezcas ante una fuerza superior. Trata de hablarles con educación,
sin contradecirles, ofréceles lo que lleves para evitar que te peguen. En el
peor de los casos grita muy fuerte y adopta una postura fetal que te proteja
cabeza y tronco y finge más dolor del que realmente sufras.
Fomenta con tu actitud que no vuelva a pasar:
- Si eres testigo de una agresión, presta inmediatamente
tu ayuda. Tanto directamente como alertando a otras personas o a cualquier
cuerpo de seguridad, público o privado. Si llamas la atención con tus voces o
gestos sobre la escena, es muy posible que logres retrasar, detener o disuadir
de que siga adelante. Y si sobre la marcha marcas alguno de los números locales
de la policía, es posible que, caso de consumarse el delito, los atacantes
puedan ser capturados a tiempo. No hacerlo es un delito de Omisión del Deber de
Socorro. Y yendo más allá de la ley, es además un acto de solidaridad. Piensa
que tú podrías sufrirla también.
Policía
Nacional: 091. Policía Local: 092. Policías Autónomas: 088. Guardia
Civil: 062. Emergencias: 112. Asistencia Sanitaria: 061.
-
Desgraciadamente, además del infortunio que supone ser víctima de un delito,
tendremos el incómodo inconveniente añadido de narrarlo y demostrarlo ante las
autoridades. Cualquier detalle en caliente puede ser altamente relevante
en la tramitación de una denuncia. Por eso debes recopilar rápida y
diligentemente todos los datos concretos posibles en el lugar de los
hechos y colaborar en facilitarlos si es otro el que te los pide.
- Generalmente los agresores se alejan rápido tras cometer los delitos. Reúne
testigos, anota sus datos personales, da los tuyos, pide que alguien siga
discretamente a los que se escapan, toma matrículas y características de vehículos,
hora exacta, lugar bien precisado, recuerda vestimentas, cicatrices, rasgos
corporales y étnicos, edades, dirección de huida y de procedencia, acento y diálogos
entre ellos... cualquier dato puede hacer que los investigadores identifiquen
posteriormente como autores a eventuales sospechosos.
-
Para denunciar, pide primero en tu servicio médico de urgencias un parte
de agresiones en cuanto seas atendido de tus heridas y dirígete al Juzgado
de Guardia de la misma localidad en donde sufriste el contratiempo. Requiere que
junto a la detallada descripción de los hechos, autores y referencias figuren
los datos de los testigos que aportas, los daños y lesiones ocasionados y el
testimonio de que, sin mediar provocación alguna por tu parte, fuiste agredido
intencionadamente. Conserva tu copia en la que irá reflejado el número de
expediente.
- Si en días posteriores (tienes hasta dos meses), notas otras lesiones menos
evidentes o recopilas datos adicionales que puedan arrojar luz sobre el suceso,
aporta los informes médicos y las aclaraciones de nuevo en la misma oficina
indicando el número de expediente original.
-
Recuerda que las denuncias en última instancia se han de dirigir al juzgado de
instrucción (de lo penal) que se encuentre de guardia. Por tanto si es allí
donde te diriges tú mismo, agilizarás los trámites. Presentar la denuncia en
una comisaría de la Policía Nacional, en un puesto de la Guardia Civil o en
sus equivalentes de las policías autonómas o locales puede llegar a ser más cómodo,
pero tardará más en tramitarse porque se tiene que elaborar un atestado y
diversos oficios administrativos y además cabe la posibilidad de que lo
archiven sin más trámite.
- Si en el desarrollo de la intimidación y agresión te han robado dinero en
efectivo u objetos personales de valor, recuerda comunicarlo junto con las
copias del parte de agresiones y de la denuncia policial o judicial a la compañía
de seguros con la que tengas suscrita una póliza multirriesgo de hogar. Al
menos podrán compensarte en parte las pérdidas sufridas. No olvides hacer
estas gestiones antes de siete días.
-
Aunque pueda parecer decepcionante el que muchos casos no queden esclarecidos ni
se identifique a sus autores, piensa que aún estarían más impunes si no se
denunciaran nunca. Tu denuncia es siempre un paso adelante. Fomentará la
vigilancia y con ella la seguridad, cuando menos. Se relacionarán unas
pesquisas con otras y ello puede desembocar en detenciones y procesamiento de
los culpables, incluso de asuntos anteriores. Y poco a poco irá haciendo
desistir a los agresores, que cada vez son menos, al convencerse de que sus
actos pueden no resultar tan gratuitos.
Hay organismos públicos y privados que te pueden asesorar en estos casos y,
desde luego, te apoyarán y orientarán. Te anotamos algunos:
BERDINDU
900 840 011 berdindu @ ej-gv.es
FEDERACION ESTATAL DE LESBIANAS Y GAYS 91 3604605 www.felgt.org
Indudablemente,
muchos de los lectores verán estos consejos
como desproporcionados o excesivamente desconfiados. En efecto, como hemos señalado,
lo normal es que en el ejercicio del cruising no sucedan casi nunca
inconvenientes, pero cada caso particular es diferente. Eres tú el que debe
calibrar las precauciones a tomar.
Lugares
donde es muy fácil ligar:
Como
regla general, hay ciertos lugares donde, aunque no se precisen particularmente,
siempre es muy sencillo poder ligar en algun momento concreto y en
cualquier municipio:
- En las playas nudistas, sobre todo al caer el sol, en sus partes más
alejadas o provistas de rocas, dunas, bosques o sotobosques discretos.
- En los WC de caballeros de cualquier establecimiento público o
privado. Además en ellos suele haber anotadas citas o teléfonos detrás
de las puertas o en otros lugares visibles. Los mejores para practicar sexo son
los que disponen de cabinas para personas minusválidas, aunque también se
emplean los de señoras para asegurar la discreción.
- En estaciones, puertos, aeropuertos y otros medios de transporte,
particularmente entre quienes no llevan demasiado equipaje.
- En las áreas de descanso de las carreteras, cuando están muy próximas
a localidades de a partir de 30 000 habitantes, sobre todo al atardecer, en
días de diario y si están dotadas de WC o duchas. Los domingos por la tarde
también son interesantes. Las más frecuentadas por transportistas son
habitualmente mejores porque los profesionales de este sector, al encontrarse a
veces varias jornadas fuera de sus lugares de procedencia, tienen mayores deseos
de esparcimiento.
- Las duchas y vestuarios de piscinas, sobre todo climatizadas, gimnasios
o polideportivos, en especial a las horas de menor afluencia (suelen ser las
primeras de la mañana y últimas de la tarde).
- Los parques más o menos céntricos, en las zonas de menor
iluminación y en torno a la medianoche. Si es fin de semana, se ponen mejor al
cierre de los bares, en torno al final de la madrugada. Mejor con buen tiempo.
- Los caminos y descampados de los inmediatos alrededores de polígonos
industriales o barrios periféricos o en construcción de ciudades medianas
y grandes. Muchas personas, sobre todo las que llevan en silencio sus
experiencias homosexuales, encuentran una interesante excusa de cara a su vida
oficial, realizando asépticas gestiones bien justificadas en estos
complejos, para entretenerse después unos valiosos minutos en algún
cercano punto de cruising.
- En las pistas y WC de los locales nocturnos de marcha, aunque
no sean específicamente gay, sobre todo a última hora, poco antes del
cierre. Y también en las partes más discretas de sus aparcamientos. Mejor las
discotecas que terminan cerca del amanecer. En estos puntos, muchos tíos que no
muestran ni prefieren normalmente actitudes homosexuales, sobre todo si no han
conseguido ligar con chicas, se entregan a nuevas experiencias por la
desinhibición propia de la hora y el estado.
- En los transportes públicos de ciudades muy pobladas, con
preferencia en los ferrocarriles metropolitanos durante los trayectos del
final de la noche. Recuerda que hay personas que al volver hacia sus casas ven
en ellos sus útimas posibilidades del día.
¿Eres
nuevo?:
No olvides estas recomendaciones:
-
Un tío, cuando está muy caliente, es capaz de cualquier emparejamiento.
Así es que nunca minusvalores tus posibilidades con nadie.
- Sé discreto en lugares no demasiado evidentes: todo el mundo no entiende.
Recuerda que, aunque en España la edad de consentimiento (es decir,
aquélla a partir de la que se presupone una decisión verdaderamente libre y
deliberada de tener una relación sexual) es de 12 años, es preferible evitar
tener relaciones sexuales con personas menores de 18. Y, desde luego, el Código
Penal es particularmente estricto si los menores están por debajo de 13.
- Recuerda que el hecho de que la persona que te guste tenga pareja o marcas
visibles de poderla tener (alianza, asiento de bebé en el coche, esperas a la
puerta de un colegio, conversaciones sobre sus hazañas con mujeres...),
o incluso aparente desinterés o fobia por el ambiente gay, no es en
absoluto evidencia de que no entienda: A veces es todo lo contrario: una
conducta de proyección de lo que sí le gusta. Sin perjuicio de que haya gente,
además, que por convenciones sociales debe mostrarse de modos distintos según
los lugares y las compañías.
- Para asegurarte de que quien te gusta puede corresponderte, observa signos
como la mirada, el deambular repetitivo, el hacer recorridos poco lógicos, el
volver a los WC dos o más veces, alejarse despacio y/o mirando para atrás,
mostrar repentino interés por un escaparate comercial y otros comportamientos
disimuladores. Sin embargo en lugares de ligue, principalmente de Centroeuropa,
la gente es mucho más directa y abierta y basta a veces una simple mirada o
sonrisa para ir directamente al grano.
- Sobre todo cuando quien te sube el ritmo cardiaco es alguien de tu entorno muy
directo (vecinos, familiares, compañeros de trabajo, amigos de toda la vida,
clientes...), normalmente sentiremos una especial prevención para no
equivocarnos. Tendremos tendencia a pensar que un error en este campo puede
llegar a ser irreparable y a arruinar nuestra cómoda coexistencia cotidiana. En
particular si aparentamos ser heterosexuales o estamos unidos a una mujer. Es en
estos casos donde debe desplegarse toda la diplomacia y astucia para conseguir
crear un clima propicio a las confesiones o manifestaciones más delicadas. Es
difícil y en muchas ocasiones no nos decidiremos nunca. Pero si no queremos
tirarnos de los pelos años después cuando descubramos que efectivamente sí
entendía aquel chaval, el riesgo puede convertirse en satisfacción.
- Ten en cuenta igualmente que habrá chicos que quieran ligar contigo pero
tendrán primero que buscar una excusa creíble para entretener a un
acompañante, hacer alguna llamada o buscar algún pretexto. Sé paciente.
-Si le entras a alguien que no entiende, pide disculpas
educadamente. La gente hoy en día reacciona mejor de lo que crees. El factor
sorpresa está de tu parte.
- Si alguien no te mira demasiado, te esquiva varias veces, va siempre en otra
dirección o muestra algún desagrado incluso con su conversación, significa
que no le gustas en principio. Valora si merece la pena insistir. Ser plasta
puede desencadenar algún mal final.
- Si eres tú el que debe rechazar a otro, sé correcto y claro, pero sin
desprecios ni formas agresivas.
- Para evitar malentendidos y pérdidas de tiempo es mejor que, en el caso de
que no seas partidario de alguna práctica muy concreta (besar, felación,
penetración, caricias bruscas...), dejes claro desde el principio lo que te
gustaría y lo que no te gustaría hacer.
Y,
sin embargo,
preservamos el entorno.
La
verdad es que es más fácil decirlo que hacerlo, pero no estaría mal seguir un
poco más detenidamente estas indicaciones:
En algunas ocasiones, que acostumbran a ser las mañanas y tardes soleadas de
sábados y festivos, en el entorno de algunas cruising areas, por
cuanto muchas de ellas son lugares muy apropiados para el esparcimiento, suele
haber familias paseando o jugando con sus hijos. Aunque tú sepas que el
territorio que pisas esté sobradamente acreditado como de ligue y te
pueda dar la sensación de que aquellos despistados invaden tu dinámica,
recuerda que los espacios públicos son de todos, que en ocasiones es el horario
y la ocasión los que se encargan de distribuir los usos y que, por tanto, debes
ser discreto y escoger bien el lugar para el sexo.
Los servicios municipales de limpieza que se encargan de mantener los lugares en
el mejor estado posible realizan periódicamente muestreos selectivos de
resíduos de los que informan en sus organismos oficiales. Puedes
imaginarte, ante la imposibilidad constitucional de los políticos menos
tolerantes de impedir el acceso a los maricones, cuál es en
muchas ocasiones la verdadera causa por la que se cierran parques, modifican
viales, talan arbustos, prohiben circulaciones de vehículos y otras
restricciones normativas que terminan con la afluencia de tíos a algunos
puntos. En su consecuencia, a pesar de que no es lo más cómodo, y que ningún
alcalde por el momento parece que vaya a poner papeleras en los puntos de cruising,
cuando acabes de follar introduce, por ejemplo en un pañuelo de papel limpio o
en su bolsa o en una cajetilla de tabaco vacía, los preservativos usados y
todos los envases que hayas consumido (lubricantes, envoltorios, pañuelos,
frasquitos... o cualquier otra cosa) y deposítalo en un contenedor adecuado
aunque no esté cerca, en el cenicero del coche o donde mejor creas, excepto
en el suelo. Aunque el sitio al que llegues esté ya sucio, si colaboras con
tu pequeña aportación, en el futuro lo estará menos. No conviertas en un
vertedero las rocas de los acantilados, los callejones oscuros, los parques, los
bosques, las playas ni ningún otro sitio, por más que no sea un espacio
protegido. Quienes los disfruten a otras horas podrán ser tan afortunados como
tú, aunque sea con otra actividad.
Cuídate
muchos años.
No
hace falta insistir para que estés de acuerdo: follar sin condón es de
lo más placentero del mundo. Pero si no te consta la salud de tu pareja, no es
una opción muy aconsejable. Insistir en prácticas de riesgo puede conducirte a
contraer enfermedades de transmisión sexual que lo único que te aportarán son
incomodidades y problemas.
Utiliza por tanto con desconocidos buenos preservativos finos, sensibles y
resistentes, acompañados de cremas lubricantes al agua que no deterioren su
estructura. Recuerda que estos geles están a tu disposición en cualquier
farmacia o sex shop.
Ya no está de moda ser poco cuidadoso con la higiene. Cuántas veces te ha
defraudado ese chico maravilloso que despuès resultó no ser muy
limpio... Hay personas que no comprenden que ir a ligar bien aseado es también
una cuestión de respeto a los demás, tan esperable como lo puede ser la
puntualidad, la simpatía o los buenos modales. Además hay que ser prevenido:
las relaciones sexuales entre hombres, al final, manchan de unos u otros fluidos.
No te olvides en el coche de pañuelos secos o toallitas húmedas. Después lo
agradecerás.
Finalmente y por suerte fisiológica, los varones disponemos de una vitalidad
sexual que se prolonga frecuentemente más allá de la sexta o séptima década
de la vida. Piensa que lo más seguro es que aún te queden muchos años para
seguir disfrutando.
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