El portal de tus estrellas

inicio  > Reportajes
 
- 
 
No me vuelvo a enamorar
Cortaste con tu novio de varios meses por que lo encontraste en brazos de otro! ¡Qué horror!  
¿Ahora piensas que todos los hombres son iguales? "Las relaciones gays no son duraderas". "No tiene caso desgastarse física y emocionalmente en una relación sentimental... ¿para qué? Si al final sales herido y con un montón de recuerdos que sólo te hacen sufrir" " ¡No me vuelvo a enamorar!".  

¿Alguna de estas frases te es familiar? Estoy seguro de que sí. ¿Te has encontrado a algún chico perfectamente dulce, sensible, atractivo, lleno de cosas lindas para dar... pero que simplemente no se deja atrapar? ¿Conoces a alguien que dice que no busca una pareja, sólo un poco de diversión pasajera pero nada más? Es muy triste encontrarte con personas que a gritos piden que se les ame y que desean amar, pero que han perdido la capacidad para entregarse y adaptarse a una relación. Esto puede ser provocado por muchas causas, pero en esta ocasión nos concentraremos en aquellas personas que han sufrido una decepción amorosa y cuyo interior ha sido tan dañado que un falso mecanismo de defensa les impide volver a involucrarse. 

Es impresionante la cantidad de personas que han sufrido una decepción amorosa y cuya experiencia ha sido tan dolorosa que deciden no volver a sufrir de esta manera. Es deprimente encontrarse con chicos perfectamente capacitados para amar y llevar una vida sentimental llena de satisfacciones, pero que simplemente no lo hacen debido a que no desean volver a pasar por eso.  

No es extraño toparse con personas así por todas partes. Cuando se ama y se ha entregado todo lo mejor de nosotros, esperamos recibir lo mismo que ofrecemos, el amor nos hace más sensibles y vulnerables, pues al depositar todo nuestro cariño en una persona, es esta misma quien tiene el poder para hacernos sentir la mayor felicidad o hacer de nuestra vida un verdadero infierno. Cuando esto último ocurre, y decidimos separarnos de quien no ha sabido valorar nuestra entrega, un sentimiento de derrota, coraje y frustración nos invade, en ocasiones, cuando estos sentimientos de dolor y tristeza son tan intensos, un sabio mecanismo de defensa se activa dentro de nosotros para detener el sufrimiento. Lo malo es cuando no sabemos como apagar esta defensa, y ya pasado tiempo de nuestra mala experiencia, seguimos con la espada desenvainada, rechazando aquello que pueda llegar a herirnos: incluyendo el amor. Es entonces cuando sin estar realmente conscientes del daño que nos hacemos a nosotros mismos, nos vamos convirtiendo personas egoístas, más difíciles de complacer, siempre buscando los defectos en los demás, esperando siempre recibir rechazos y formando una coraza alrededor de nosotros mismos para no ser vulnerables pero que también nos aleja de los demás. 

No quiero sonar pesimista, pero es muy probable en algún punto de tu vida llegarás a experimentar el rompimiento de una relación, y si esto llega a ocurrirte, no olvides los siguientes puntos que te ayudarán a permanecer sano emocionalmente y apto para continuar tu búsqueda del amor.  

Todas las personas y relaciones son distintas. Aun no existen dos seres humanos idénticos, que piensen y actúen de igual manera. Por lo tanto, no caigas en el error de pensar que todos los hombres actuarán igual en una relación. 

El amor pleno y duradero SI existe. Todos los seres humanos tenemos la capacidad y la necesidad de amar, y si creías haber encontrado a la persona ideal, y resultó no serlo, no te rindas, existe alguien destinado para ti. Quizá muy pronto, tal vez dentro de unos meses, todo depende de ti y de tu habilidad para atraer el amor. Rechazándolo sólo te sumirás en soledad y corres el riesgo de volverte un chico amargoso y difícil de tratar... ¡¡qué horror!!  

Tú eres un ser humano digno y merecedor de ser amado, no lo olvides. Si algo o alguien te hizo creer lo contrario, recuerda que entonces el único que pierde aquí eres tú.  
No todas las relaciones están destinadas a tener éxito. Si así fuera, viviríamos en la monotonía y le restaríamos valor al amor. Para vivir el amor de pareja se necesita experimentar, equivocarse. Es este proceso el que nos llevará a aprender sobre nosotros mismos y a saber escoger mejor nuestras relaciones.  

Reconoce cuales han sido tus errores, y trabaja en ellos. La próxima vez que intentes una relación tendrás mayores posibilidades de éxito.  
No vivas a la defensiva. Es cierto que nadie quiere volver a tropezarse con la misma piedra, y que debemos ser cuidadosos al entregar nuestros sentimientos, pero no exageres, nadie quiere hacerte daño intencionalmente. Recuerda, todos buscamos el amor, sólo que algunos no sabemos cómo darlo.  

No te detengas en el pasado. Revivir nuestras malas experiencias no permite que sanemos completamente nuestras heridas. Mira el futuro con optimismo y deja que el tiempo haga su trabajo. Quien se estanca en lo ya vivido renuncia a la posibilidad de ser feliz en el futuro.  

No le tengas miedo al amor. Tenle miedo a la soledad, al resentimiento y a cerrar tu corazón a los demás. Esto sólo prolongará tu sufrimiento.  
Como puedes ver, es fácil caer en nuestra propia trampa y dejar que nuestro corazón le cierre las puertas al amor. Así que la próxima vez que digas "no me vuelvo a enamorar" detente, no es más sabio el que una vez que ha sido derrotado, se retira del campo de juego, sino el que a pesar de todo, lucha por alcanzar su felicidad a pesar del miedo, del dolor y del pasado.

-