Salud y Belleza  
 Armas contra la alergia

     Aunque no es frecuente que las enfermedades alérgicas revistan gravedad,
sí es preciso que las personas que la padecen reciban una asistencia médica controlada.
Para ello, lo primero que hay que averiguar es si la dolencia se trata de una alergia y
 en caso positivo descubrir el alergeno responsable.

1. Las pruebas
Una vez detectados los posibles agentes alérgicos se le realizan al enfermo unas pruebas o test cutáneos. Estas pueden ser de dos tipos: hipodérmicas e intradérmicas.

Las primeras, utilizadas fundamentalmente en procesos alérgicos cutáneos, consisten en la aplicación de determinadas sustancias en la piel del enfermo, observándose la reacción que se produce a las 48 horas.

Los test intradérmicos son más fiables y van más allá de la incisión; el alergeno sospechoso se inyecta en la piel lo que ofrece una mayor facilidad de reacción a los anticuerpos del alérgico. Con estas pruebas se suele detectar la causa de la alergia en el 90 por ciento de los casos.

 

2. Tipos de tratamiento
Una vez determinada la causa de la enfermedad, la primera recomendación médica es que el paciente evite, en la medida de sus posibilidades, el contacto con el agente alérgico, para el que además se suelen recomendar tres tipos de tratamiento.

Por un lado está la desalergización ambiental, un tratamiento sintomático, generalmente a base de antihistamínicos para evitar las consecuencias de la reacción antígeno o alergeno/anticuerpo.

Por otro, la inmunoterapia o desensibilización, consistente en la inoculación al paciente de determinadas dosis del agente alérgico, que van aumentando paulatinamente con el fin de que su organismo cree los anticuerpos necesarios para combatirlo sin que se manifieste molestia alguna. Estas vacunas, eficaces en un 80 por ciento de los casos, se aplican después de haber realizado un estudio individualizado y exhaustivo del enfermo.

Asímismo, la medicina hemeopática ofrece también soluciones a este tipo de problemas. Para los hemeópatas, la alergia es la manifestación de la incapacidad del organismo para eliminar las toxinas cuando éste está repleto de ellas. El sistema empleado es similar a la inmunoterapia, junto con la recomendación de llevar a cabo una dieta alimenticia equilibrada, practicar algun deporte y evitar el consumo de estimulantes, medicamentos, alcohol y tabaco.

No obstante, en la actualidad, los estudios e investigaciones sobre afecciones alérgicas continúan realizándose en todo el mundo. El 31 de mayo de 1991 se presentaba en Madrid un nuevo sistema automatizado de detección de la enfermedad a partir de una muestra de sangre. Este sistema introducido en Italia y Francia desde hace dos años, se encuadra en las llamadas pruebas "in vitro", es decir, que se realizan en laboratorio y no sobre la piel del paciente.

Por otra parte, el pasado año un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó la eficacia de la vacuna frente a la alergia respiratoria, el asma alérgico y la reacción alérgica a las picaduras de insectos como avispas o abejas.

Todos estos datos confirman que se trabaja en la línea de combatir estas afecciones, aunque remedio absoluto aún no existe.

Consejos

- Si usas el aire acondicionado, cambia los filtros con frecuencia y añade balletas para retener el polen.
-Manten la ventanilla del coche cerrada mientras conduces.
-Si trabajas en jardineria o en el campo no te olvides de protegerte con indumentaria apropiada.
-Utiliza mascarilla.
-Seca la ropa dentro de casa.
-No dejes las ventanas abiertas todo el día.
-Consulta a tu médico de cabecera al primer síntoma.