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Distinción:
en la cima de "los fashion"
Es
verdad que el estar a la moda nos preocupa cada vez más a todos
y
que no estancarte en el look de Tamara es nuestra meta a llegar, pero lo
cierto es que los homosexuales se preocupan quizá los que más
por estar a la última. Algo que sucede en el caso de los gays, porque
en el caso de las lesbianas sucede en ocasiones todo lo contrario y la
dejadez o el look "paso de la moda" está más de moda que
nunca entre el movimiento lésbico.
Si nos centramos en los tíos
que entienden, estos en muchas ocasiones están totalmente obsesionados
por ser los más y porque sus armarios roperos sean auténticos
"backstage".
Son muchos los looks que adoptan,
desde el de machos musculosos y sexys, hasta los más atrevidos que
convierten el cuero es como su propia piel o aquellos que siguen la moda
retro y el actual revival de los setenta del estilo del famoso anuncio
publicitario 'Super Sexy Girl' al ritmo de los Tony Manero. Los pelos
rapados son los más 'in' sobretodo si van acompañados
de un tinte irreverente y rompedor. Los tatuajes y los piercing están
al orden del día para demostrar que el exotismo es 'cosa de todos'.
Sí seguimos hacia abajo, no
debemos olvidarnos de las lentillas de colores
que se han extendido como la fiebre aftosa por las pupilas de los más
excéntricos dando en muchas ocasiones la sensación de que
el que te mira es una mezcla irresistible entre el conde Drácula
y David Bowie en su época 'glam'. Por supuesto, no nos debemos olvidar
que el bronce pega durante todo el año, pero no así el sol,
así que los autobroceadores o los bonos de solarium son imprescindibles
en los meses donde hace un frío que corta.
En lo que a la ropa se refiere lo
que mandan son las marcas, Armani, Calvin Klein,
Versace, todo con tal de que los cuerpos machacados durante
horas en los gimnasios se peguen a las camisetas y a los pantalones, como
si de un pene a un condón se tratase. Normalmente los colores
más agradecidos son los oscuros, siendo el negro el rey aunque
también se pueden decantar por camisas medio desabrochadas con el
bello pectoral al viento o jerseys bien ceñidos y de canalé.
Pero no nos podemos olvidar de los
complementos, que más que complementar, en algunos casos se convierten
en los verdaderos protagonistas del look. Empezamos por los anillos
y pulseras, siempre de plata porque los de oro son de dominguero,
las
gafas de sol que en los últimos tiempos al igual que las
lentillas también son de colores y los zapatos, también de
marca como corresponde a un pie de gay con clase. |