Problemas
con la grasa
Problemas
con la grasa tiene casi todo el mundo; en una parte u otra del cuerpo todos
terminamos sufriendo por la grasa que se acumula y que hace aparecer granos
o que da a nuestra piel un mal aspecto. Y si crees que a tí no te
pasa, pásate por la cara, recién levantado mejor, un kleenex
limpio y mira el aspecto que tiene tu piel. En el peor de los casos, antiestéticos
granos, en el mejor, pero no por eso hay que dejar de tratarlo: brillos,
poros dilatados, sensación de piel sucia. Se trata de un problema
extendido que afecta a uno de cada cuatro europeos y es el que más
preocupa a los hombres. A veces, que el kleenex salga sucio no depende
de nosotros, sino que la contaminación ambiental ensucia nuestros
poros, sin que podamos hacer otra cosa que mantener una higiene escrupulosa.
Son los inconvenientes de vivir en la ciudad. Pero el caso del acné
es otra cosa porque es un problema que puede incluso llegar a causar en
la persona que lo sufre graves problemas psicológicos debido a los
complejos o a la inseguridad en uno mismo y que puede terminar afectando
a su vida personal y laboral.
La
grasa cutánea, a pesar de que da mal aspecto, tiene sus cosas buenas.
Gracias a ella, la piel de los hombres es más gruesa, envejece más
tarde, es más resistente al sol y tiene una película hidrolipídica
que dura más y protege mejor. No obstante, cuando esta grase provoca
el temido acné nadie piensa en que no le saldrán tantas arrugas.
El acné puede de ser de diversos tipo. Está el acné
juvenil que se debe a la testosterona, hormona masculina que desempeña
un papel fundamental en la formación y proliferación del
sebo. Esa es la razón de que muchos adolescentes sufran de acné
a partir de la adolescencia. Este problema se hace notar a partir de los
14 años, registrando su máxima virulencia a los 25. Pero
en algunos casos este acné puede ser persistente y durar toda la
vida.
En
el desarrollo del acné intervienen diversos factores. Aparte de
la presión hormonal, que provoca una secreción excesiva de
sebo, se produce una alteración en los componentes de la grasa,
que se convierte en una cera espesa con mayor dificultad para salir al
exterior. Por otro lado, la grasa retenida se oxida, promueve la proliferación
de bacterias y se convierte en una sustancia irritante. El folículo
que la alberga, se inflama obstruyendo aún más la salida
y la superficie se puebla de células muertas, que amalgamadas con
el sebo, no se desprenden, sino que se acumulan, taponando los poros. El
agravamiento del cuadro tiene lugar cuando a fuerza de acumular grasa,
hongos, bacterias y células muertas, se rompe el saco comedogénico
y el contenido se libera en la dermis dando lugar a lesiones más
graves. Nos referimos a procesos inflamatorios como pústulas, papulopústulas,
quistes y nódulos.
La
estrategia seguir consiste en normalizar el comportamiento de la gláncula
sebácea y eliminar el exceso de sebo sin producir efectos rebote,
irritar o agredir la piel. La limpieza con productos específicos
es fundamental no solo para eliminar el brillo antiestético, sino
para evitar la proliferación de bacterias y hongos. Sirve fundamentalmente
para retirar secreciones propias y ajenas, que se pegan como las moscas
a la miel. Mejor dos veces al día, una por la mañana y otra
por la noche. La exfoliación es conveniente siempre y cuando no
existan cuadros infecciosos, que con la fricción, puedan extenderse
de un lado a otro. Un producto adaptado a este tipo de pieles consigue
eliminar las células muertas que taponan los canales pilosebáceos,
limpiar en profundidad, cerrar los poros y estimular la circulación
periférica. Hidratar: Como lo que hidrata es el agua , la piel grasa
no debe olvidar este tratamiento cotidiano que le ayudará a protegerse
de los factores ambientales. Eso sí, con un producto libre de aceites.
Mejor, si además contiene activos matificantes que eviten la presencia
de brillos en la cara. En lugar de exprimir los puntos negros, recurre
a los parches para extraerlos. Son bandas adhesivas de acción local,
que están diseñadas anatomicamente. Se pegan a la nariz,
se mojan y una vez secas, extraen puntos negros, sebo y células
muertas en un solo gesto. No las apliques en lesiones inflamatorias; no
sirven para nada y además, empeoran el cuadro y, sobre todo, no
manipules los granos con las manos, es lo peor y las cicatrces qu te dejes
no hay quien las quite.
Estos
son algunos de los productos que pueden ayudarte:
Dual
Action Face Soap de Aramis Lab Series,
es un jabón que permite realizar una higiene rápida y concienzuda.
Sin fragancia, ablanda la barba favoreciendo el afeitado. Desincrustant
Visage de Biotherm es un exfoliante que afina la capa córnea,
cierra el poro, suaviza el relieve y evita que se taponen los granos.Stop
Shine Oil Control Formula de Aramis Lab Series reduce la grasa superficial
en un 38%, controla la expansión del sebum, hidrata, mejora la firmeza
y reprograma la piel para producir menos grasa. Normaderm
Patch Express de Vichy son discos adhesivos que se colocan directamente
sobre el grano para eliminarlo en una sola noche gracias a su contenido
en activos desinfectantes, queratolíticos y calmantes. Clear-Up
Strip de Nivea Visage son tiras para extraer puntos negros de la nariz
y del mentón. Solo se adhiere a las zonas más grasas, sin
irritar, ni dañar la piel. Antiblemish
Solutions de Clinique es un sistema de productos anti-granos para limpiar
y prevenir erupciones cutáneas, sin producir sequedad o irritar
la piel. Está compuesto por un jabón que elimina bacterias,
un gel de aplicación nocturna, otro que actúa en tiempo récord
para eliminar los granos y una crema ideal para cubrir y disimular grandes
y pequeñas áreas.Hojitas
Faciales Absorbe-Grasa de Clean & Clear de Johnson & Johnson
dispensa hojas que absorben instantáneamente el exceso de grasa
sin dejar residuos. Skinmarine Mat de Juvena ofrece una hidratación
intensiva a la vez que absorbe las gotitas de grasa y deja un aspecto mate.
Contiene vitaminas y minerales, así como filtros que protegen del
sol y activos marinos.
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