El
50 por ciento de quienes comienzan con una rutina de ejercicios, abandona
a los 6 meses. Aquí te explicamos algunas razones y cómo
lidiar con cachas pasivas. ¡Disfruta tu rutina!
Todos
tenemos la necesidad de estar en forma, sentirnos bien y por supuesto,
ser del agrado de ese hombre a quien queremos dar la mejor de las impresiones.
Aunque es común hacer rutinas cuando se aproxima el verano, lo ideal
es preparar tu cuerpo durante todo el año. ¿Qué
consigues con esto? Un cuerpo mejor y músculos de acero.
Muchachos,
el amor e interés a primera vista son puramente visuales, así
que no demos vueltas en el asunto. A pesar de saber que ponernos en forma
y tener una vida activa nos hace ver más saludables y atractivos,
el 50 por ciento de los hombres que comienzan con una rutina de ejercicios
termina abandonándola al cabo de los seis meses. ¿Qué
es esto? Falta de constancia y objetivos marcados.
Según
James Gavin, psicólogo del deporte y académco de la
Concordia University en Montreal, toda actividad física demanda
continuidad; y en un primer momento nos puede resultar hasta dura, sumado
a que queremos los resultados lo más pronto posible, conseguir esas
atractivas curvas en cintura, brazos, pecho y glúteos a las pocas
semanas.
Una
ansiosa actitud por conseguir el "ponte en forma" juega en contrra de un
compromiso a largo plazo. En este punto es dónde se hace evidente
la falta de los resultados, hoy. Pero paciencia, un trabajo diario
acompañado de una sana dieta en verduras, frutas y carbohidratos
acompañará este sano estilo de vida.
1.
Definamos qué entendemos por ejercicio
Muchos
tenemos una opinión común sobre esto - ej. "Debo vivir horas
en el gimnasio, haciendo mi rutina con cada uno de los detalles, tener
encima el short deportivo que marque mis mejores atributos y sudar al máximo".
Es obvio que hacer de esto un ritual o parte de una vida con pocos tiempos
libres no es una tarea fácil. Es necesario plantear qué parámetros
estamos aplicando al work out, y por qué acabamos colgando la toalla.
El
Doctor nos recomienda buscar las rutinas menos duras para estimular la
actividad y conseguir finalmente, y en cuotas, el cuerpo perfecto. "Cuanto
más alejada esté la vida deportiva de nuestras vidas, mayores
van a resultar los esfuerzos, la adaptación y la constancia del
work out.
2.
Debes considerar tu caso particular
En
un primer momento, es común apuntar a aquella actividad en la que
encuentras como de mínimo esfuerzo. Tienes que contar además
con motivación, saber que estás haciendo aquello que da gusto,
en lo que te sientes cómodo y no encuentras como un compromiso o
hasta obligación. Busca el placer. Entonces, apunta a lo nuevo,
a arriesgarte en las experiencias que tu amigo no hace, y que sin dudas
te va a destacar. En forma, aventurero y original... ¿qué
más le puedes pedir a un novato?.
3. El logro de tus objetivos
La razón principal por la
que tanto hombres como mujeres comienzan una rutina de ejercicios es obvia:
estar en forma, tener un control de la figura y conseguir la tonicidad
de aquellos músculos que hacen al controno de nuestro cuerpo. Pero
pocos llegan un poco más lejos, y no se conforman con el "verse
bien" como única razón, es tan sólo una parte de este
activo compromiso.
Al preguntar a un grupo de maratonistas
el motivo de su ejercicio, un 80 por ciento de ellos (damos por entendido
que son constantes en la acción) respondieron con argumentos de
carácter psicológico, un bienestar y plenitud que excede
el simple hecho de haber conseguido ese escultural cuerpo; a diferencia
de las personas que comienzan la rutina y quieren resultados ya. "Si
tan sólo estas mismas personas reconocieran al ejercicio como un
compromiso que hace a la salud, la forma, la belleza y la calidad de vida,
no habría razón para sentir al ejercicio como una obligación". |