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Sudor
excesivo
El
problema del exceso de sudoración es uno de los más preocupantes
y afecta a muchas más personas de las que se cree, pero especialmente
a los hombres. Puede llegar a perturbar grandemene la vida por los problemas
que genera de inseguridad debido al mal olor, así como a que es
posible verlo a simple vista. Afecta fundamentalmente a las axilas, en
donde deja un antiestético cerco en la ropa, pero afecta también,
y para mucha gente es aun peor, a las palmas de las manos y de los pies,
con el consiguiente mal olor también producido al estar el pie encerrado
en el zapato. El sudor es uno de los principales mecanismos de defensa
del organismo, ya que regula la temperatura corporal, protege e hidrata
la piel garantizando sus propiedades biomecánicas. Pero la hiperhidrosis
o producción excesiva de sudor, que afecta al 1 por ciento de los
españoles, puede ser un motivo de incapacidad laboral y fobia social,
ya que quien la sufre es incapaz de sostener cualquier objeto en sus manos
sin que quede totalmente impregnado de sudor. Para que las glándulas
sudorípadas, encargadas de la sudoración, funcionen, necesitan
unos impulsos nerviosos que las estimulan en virtud de la temperatura corporal
y exterior. “Algunas personas tienen un exceso de estímulo nervioso
y sudan sin que sea necesario, como en este caso. Este trastorno es, casi
siempre, de origen genético, aunque puede estar asociado a otras
enfermedades”, explica Pedro Jaén, jefe del Servicio de Dermatología
del Hospital Clínico de Guadalajara. El 90 por ciento de las consultas
que se reciben en los centros hospitalarios corresponden a jóvenes
de entre 17 y 23 años. En estos casos el sudor deja de ser un sistema
de protección para convertirse en un problema que puede incapacitar
en la vida social y laboral.
El nombre científico de esta
perturbación es hiperhidrosis y, desde 1949 existe un remedio para
tratar este problema. Se trata del "botox", una toxina que, en grandes
cantidades, es uno de los venenos más potentes que se conocen, responsable
de una enfermedad mortal llamada botulismo. Sin embargo, la toxina del
botulismo es también un agente curativo que se puede utilizar en
medicina con fines terapéuticos. En el caso de la sudoración
excesiva, el botox inyectado es capaz de acabar con el sudor.
Pero
el botox no es el único remedio para la sudoración excesiva,
sino que existen otros tratamientos que, si el problema no es muy grande,
pueden resultar efectivos. Es el caso de la aplicación de agentes
tópicos como el cloruro de aluminio clorido y la ionización
que, aunque es fácil de llevar a cabo uno mismo, soluciona el problema
durante muy poco tiempo. Uno de los métodos más recientes
es el uso de la liposucción, aunque sólo en el caso de que
la sudoración afecte exclusivamente a las axilas.
Y finalmente, si tu caso no es tan
grave y se trata únicamente del sudor normal que se produce en verano,
no te asustes porque existen también remedios naturales.
Para los pies: Meterlos en
un baño de agua caliente con una infusión de salvia. Después,
enjuagarlos con agua fría y secarlos. Evitar las fibras sintéticas;
lo más adecuado es usar calcetines de algodón. Manos:
En este caso, la sudoración excesiva suele deberse al estrés
y la ansiedad, de forma que, aunque puede ser relativamente constante,
aumenta en los periodos de ansiedad y disminuye cuando se está relajado.
Para tratarla, lavarse las manos con agua fría, manteniéndolas
bien secas y limpias. Axilas: Las hojas del nogal tienen propiedades
astringentes y antisépticas que ayudan a regular la producción
de sudor. Se aplican en compresas, empapadas con el agua de cocer unas
hojitas de este árbol. Además, como en el caso de los pies
es conveniente evitar la ropa de fibras sintéticas. |