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Tintes
capilares
Teñirse
el cabello siempre se han considerado “cosas de mujeres”, pero lo cierto
es que muchos hombres también lo practican. Su objetivo principal
era aumentar el color y el brillo del cabello masculino; hoy, el tinte
cubre las canas y proporciona un aspecto más joven y saludable.
Los
hombres han utilizado los tintes capilares desde los anales de la historia.
Uno de los primeros fue la henna, que da un tono rojizo al cabello. Hasta
los guerreros persas lo empleaban como signo de distinción. En los
siglos VII y VIII, con la caída del imperio romano y el apogeo de
los bárbaros se llevaron los cabellos rubios que se aclaraban con
agua con cal.
En
las barberías siempre se han guardado algunos tintes o ungüentos
del cabello que permitía a los hombres disfrutar de un luminoso
cabello sin canas. Mientras, la mujer ha usado el tinte como un elemento
que le permitía el cambio de imagen, el hombre lo ha utilizado con
el fin de dar una imagen más juvenil y varonil.
Evolución
milenaria
La
peluquería masculina ha evolucionado en los últimos años
añadiendo a su práctica nuevas técnicas que se adapten
a un hombre que nada tiene que ver con el de hace unas décadas.
Al igual que la mujer del nuevo milenio, el hombre quiere rapidez, eficacia,
poco mantenimiento y resultados que le permitan llevar una vida dinámica
y repleta de actividades.
En
este sentido, cuida más de su físico y no se avergüenza
de ir a la peluquería y teñir sus cabellos. No sólo
como medida de maquillaje ante la edad, sino también como forma
de adoptar un nuevo look. De hecho, desde finales del siglo XX es frecuente
ver a hombres que usan tintes, decoloraciones o reflejos .
Hábitos
según sexo
Mientras
las mujeres tienden a cambiar de una vez el color de su cabello, los hombres
suelen ser los mayores consumidores de tintes de cobertura gradual. Es
decir, champús o espumas que, aplicación tras aplicación,
van dando color a los cabellos –especialmente a las canas- de forma constante,
pero no bruscamente.
Con
este tipo de producto el usuario puede decidir el grado de cobertura que
desea. Cuanto más aplicaciones realice mayor es el cubrimiento.
Los resultados, tras la primera aplicación, son muy sutiles. Pero
al cabo de los tres días se comienza a notar el cambio en el color
del cabello.
Nuevos
colores
Los
anuncios de radio y la publicidad de las revistas de los años 30
se nutrían de cientos de ofertas de tintes rejuvenecedores. En ellos
se empleaban productos derivados del petróleo e, incluso, sustancias
parecidas al betún que daban al cabello una imagen acharolada y
brillante.
Actualmente,
la evolución que han sufrido estos productos permite elegir tintes
que sean menos abrasivos y que cuiden el cabello. Una de las actuales tendencias
es usar tinturas no permanentes y que dan al cabello un brillo distinto
y muy natural, sin implicar un cambio drástico de la imagen. Lo
mejor de estos tintes es que son muy suaves y por ello no dañan
el pelo. Además, en pocas semanas el cabello vuelve a su color natural.
Últimas
tendencias
Actualmente
es frecuente ver hombres teñidos de rubio. El platino es uno de
los más utilizados en las peluquerías, tanto de hombre como
de mujer, ya que afina y dulcifica el contorno del rostro. Por el contrario,
los morenos o los caobas fuertes fomentan los rasgos de la cara.
Lo
último y más atrevido es el maquillaje de cabello, destinado
a aquellos que desean llamar la atención. Se trata de unos productos
lavables que vienen en tubos parecidos a los de las máscaras de
pestañas, con los cuales se pueden pintar rayitos de todos colores,
desde azul y verde hasta plateado y dorado. Para eliminar esas “mechas”,
sólo hay que lavarse el pelo y el color aplicado desaparece. |